Me acuerdo cuando decían hace no mucho tiempo que MySpace iba a ser el nuevo boom de internet. Yo siempre creí que todo quedaría en los blogs y que nada de lo que se presentara desde ese momento tendría una aceptación como la de los blogs, que daba igual el nombre que tuvieran, ya que miles y miles de personas acababan entrando y abriendo el suyo.
Entré por primera vez a un MySpace personal al poco tiempo de leer aquella noticia y cuando vi semejante caos recuerdo que me eché a reir y dije, “¿esto es lo que viene con tanta fuerza?”. Claro… no me había parado a ver nada mas. Después encontré los MySpace de los grupos de música… unos bien currados y agradables a la vista… otros dignos de las dos primeras horas del curso básico de HTML. Al tiempo entré y me quedé.
Con Facebook pasó tres cuartos de lo mismo. “Demasiado sobrio” era lo que decía cada cinco minutos después de empezar a probarlo. Y para colmo solo podía visitar dos perfiles completos para ver como se lo habían montado ellos… ya que el resto eran todo perfiles privados… que vaya montón de reinecitas, por favor. Faltaba que sonase la música de “No me toques (can..t touch me)” de Peter Griffin cada vez que intentaba entrar. Pero bueno… como decían en la película “hay que cogernos el punto” y yo se lo cogí y seguí.
Y ahí sigo experimentando.
Pero el detalle más curioso ha sido ver que toda la gente del chat de osos… todos esos que salían (yo incluído) y algunos siguen saliendo sin camiseta en todas las fotos … están repartidos por estas redes con las mismas fotos de cuando yo chateaba por aquellos lares y con los mismos contactos que tenían (y algunos tendrán) en el chat… y es que da igual donde uno se encuentre ahora… casado o no… en pareja o en proyecto… viviendo en el quinto pino… trabajando con… estudiando o viviendo del aire… la cabra siempre tira “pal” monte.
posted : Sunday, September 14th, 2008